(Ciudad de México, 4 julio 2016)
Señor Jefe de Gobierno,
Autoridades,
Señoras y señores,
es un gran honor para mí poder estar aquí hoy y recibir la calurosa y amigable bienvenida de Ciudad de México y de sus Instituciones.
Una ciudad de gran encanto donde, en el curso de los siglos, se han mezclado distintas culturas, que han forjardo su carácter único.
Una ciudad en la que se perciben claramente la vitalidad, la fuerza y la creatividad, típicas de las grandes capitales culturales del mundo contemporáneo.
Y son precisamente la cultura y, sobre todo, el fructífero encuentro entre sus distintas expresiones, que representan nuestra arma más poderosa para acabar con la lacra del terrorismo que, en cada continente, siembra dolor y muerte, amenazando la paz y la seguridad internacionales. México en París, e Italia hace sólo tres días en Bangladesh, sufrieron la despiadada crueldad del terrorismo.
Tenemos que reiterar nuestro compromiso para que la razón prevalezca sobre la ignorancia, y los valores de libertad y democracia sobre el horror y el oscurantismo. ¿Y qué lugar más significativo de Ciudad de México, cuna de antiguas civilizaciones y encrucijada de culturas, para subrayar este compromiso?
Señor Jefe de Gobierno,
mi visita de Estado a México quiere ser un vivo testimonio de un período de intensas relaciones entre nuestros dos Países.
Ciudad de México forma parte vital de esta relación, la cual ahonda sus raíces en valores e intereses comunes y que cada vez más se ve caracterizada por una colaboración en los más distintos sectores: de la economía a la investigación científica, de la cultura a la justicia.
Ciudad de México hospeda una comunidad italiana numerosa y calificada que aquí goza de un entorno acogedor y favorable. En el curso de varias décadas, esta comunidad pudo integrarse y aportar una contribución activa a la prosperidad de la capital y de toda la Nación, lo que nos enorgullece mucho.
Lo que más impacta de esta ciudad, donde las huellas de la historia son tan profundas y evidentes, es el afán de futuro.
Una proyección que, día tras día, estimula la búsqueda de nuevas inspiraciones e iniciativas, para construir un mañana de creciente prosperidad, lo que es evidente incluso en las relaciones entre México e Italia.
Aprovecho esta oportunidad para felicitarme con Usted, Señor Jefe de Gobierno, y con todos Sus conciudadanos, por el nombramiento de Ciudad de México como capital mundial del diseño para 2018: un reconocimiento a la gran creatividad que aquí se expresa y que constituye un terreno fértil que favorece también nuevas colaboraciones con Italia.
Señor Jefe de Gobierno,
deseo expresarle mi gratitud por el honor que me brinda al nombrarme Huesped Distinguido y al entregarme las Llaves de la Ciudad: llaves que, sin duda alguna, abrirán nuevas e importantes puertas en la colaboración y en la amistad entre México e Italia.